jueves, 7 de mayo de 2009

Mis letras

Las letras están en mi cuerpo regadas por ahí, en cada recoveco, en cada curva, están dispersas, pensando en buscar un sitio mas seguro, se sienten palpables, se sienten observadas por todos en los andenes del metro, en la calle inclinada, en el ascensor… se sienten descubiertas por los mal intencionados, y perseguidas por los que perdieron su musa por no valorarla.

Las letras se esconden de tanta maldad, pero jamás de los prejuicios de la sociedad, mis letras están arraigadas a mi alma, a mi espíritu trovador, están plantadas en mis venas y les incomoda sentir cuando la sangre se calienta por las injusticias de este mundo.

Ellas viajan, bailan sin música escondidas de los ignorantes, ellas suben y bajan, se vuelven insignificantes para los que no aman la lengua castellana, pero gritan a través de los párrafos para que los soñadores las lean.

Son susceptibles y a veces crueles, sobre todo cuando se van de viaje y no logro hallarlas, las llamo con voz suave, hasta que mi cuerpo se siente tan inútil que comienzo a buscarlas en el cielo, en las paredes rayadas, en los dibujos, en los ojos de la persona que amo, en los gestos de las personas que veo en la calle y en las palabras de las personas que no ven mas nada de lo que tienen a su alrededor.

Así son mis letras, desordenadas, fugaces, soñadoras, impacientes, escurridizas; son las mejores amigas, la mejor compañía, y las que sin querer a diario cuentan mi historia.

Marioneta Onírica

A diario me despierto o comienzo a soñar muy confundida, aún no se distinguir la acción de abrir los ojos y ver el sol a la acción de cerrarlos y dejar que mi subconsciente se apodere de mí. Dicen que los sueños están hechos de material sensible, pero yo, y lo digo con el derecho que me confieren mis sueños que todas las noches se construyen con una libertad atroz, yo estoy segura que los sueños tienen la misma fuerza que todos los episodios de los que eres testigo cuando se supone que estas despierto.

Soy una marioneta de las noches, tanto así, que no se si vivo cuando estoy despierta, o cuando por fin me dispongo a descansar. ¿Cómo descubrir lo que es cierto en mis días si todo es igual de consistente?, si las heridas que me ocasionan en los supuestos segundos oníricos son igual de graves que las que existen cuando todos mis sentidos están totalmente advertidos, si la sonrisa que se dibuja en mi cara cuando mi alma se siente completa en una sádica pesadilla, es casi igual que el intento de sonrisa cuando me doy cuenta de que otra vez jugaron conmigo los transeúntes de la oscuridad y sólo eso.

No sé separar lo que vivo y lo que no, porque no sé si en realidad vivo ambas cosas, o si la verdad es que no vivo ninguna, es tan difícil entender que estás secando unas lagrimas que derramaste con los ojos cerrados y tan complicado arrancarte un dolor del corazón que a pesar de que lo sentiste cuando la sensibilidad de tu cuerpo estaba reducida, que prefieres creértelo todo para no entrar en discusiones contigo mismo.

Lo más duro de la situación no es analizar y por fin dar con la respuesta adecuada de lo que es real y lo que no, si no dejar a un lado los recovecos de tu memoria y aceptar que todo fue un plan de tu comunicativa actividad cerebral mientras crees que nada grave va a pasar.

A veces ocurre todo lo contrario, y obligas a tu mente a deshacer esas imágenes que son peores que las que ves al despertar. Y simplemente buscas el manual de los sueños para echarle la culpa a algo de lo que tu subconsciente es capaz de crear cuando no eres dueño de ti mismo.

Poco a poco vas desarrollando un cariño inclemente hacia la vigilia porque te da miedo inferir lo que te espera si eres tan valiente para contar las ovejas que sean necesarias y ahogarte en un lavamanos de símbolos, frases, colores, sentimientos, vidas y lamentándolo mucho muertes también.

Las NINFAS si se enamoran de los SÁTIROS


Te escribo con la mirada porque confío en que eres capaz de leer todas las palabras que viven en mi alma sin necesidad de verlas plasmadas en el papel, porque estoy segura que somos compañeros de esta vida y de otras, aunque antes no habíamos tenido la admirable oportunidad de abrir los ojos, es que los seres humanos solemos ignorar las cosas más importantes de la vida, lo se; pero nosotros no, nosotros nos tardamos en hacer lo que pensábamos difícil una realidad, pero siempre tuvimos la certeza de que así tenía que ser.

Tú, luchas por un mundo mejor, en el que no haya diferencias de clases sociales ni títeres de los procesos que se dejan comprar por las migajas que se le caen a los poderosos, luchas porque a la gente no se le olviden sus principios y para que no cambien su ideología por un color que sólo les proporciona bienes económicos;
yo, lucho por un mundo en el que no se extinga el amor, lucho por la única bandera que para mi se ondea sin siquiera una culpa en su existencia, que no es de tela, ni tiene ningún color, tampoco separa razas, y mucho menos culturas, es la bandera que vive en todos, pero nadie la luce con orgullo, es en lo que creo y lo que me hace mantenerme en pie aunque muchas veces he desconfiado de su autenticidad .

Nuestros pensamientos se encuentran, pero jamás se rechazan, son tan pacientes ambos que se escuchan con detenimiento para no perder detalle alguno y no restarle importancia a la información del otro, son pensamientos que parten de la tolerancia, a pesar de que la violencia haga apariciones sorpresas en la historia, entre nosotros la violencia no tiene cabida alguna; yo con mi revolución del alma, y tu defensor de la anarquía, que aunque choca con mis preferencias, no me disgusta en lo absoluto.

Tú, llenándome la vida de paredes escandalosas y que no tienen nunca ganas de hacer silencio, y yo, cubriéndote las entrañas con letras decididas, valientes, con letras que nunca tienen pena.

Tú, envolviéndome la tristeza con la carpa inmensa de un circo lleno de trucos, juguetes, y magos, y yo, llevando a vivir seres apócrifos e historias con esencia de canela y vainilla a ese circo construido sólo por ti.

Somos el vivo ejemplo de que las NINFAS si se enamoran de los SÁTIROS, de que el amor se puede construir sólo aceptándose y no entendiéndose, como tantos creen. Somos compañeros de equipo, desterrados del mundo, y sobre todo amigos.

sábado, 21 de febrero de 2009

Mariposas Suicidas


Cuando te sientes sóla la vida se te hace minúscula.

Te vas vaciando por dentro, y se van muriendo y las maripositas genios que te revoloteaban suavecito por los sitios que sólo ellas saben rozar y le gritan desde adentro al psiquiatra que no las deje extinguirse.. Se tornan violentas entre ellas por sobrevivir, hasta que la lucha perenne se vuelve imposible y acaban unas con las otras, las menos fuertes, prefieren suicidarse.

Y así tu cuerpo se va secando parte por parte, y tus órganos comienzan a funcionar porque para eso existen, sin tener razón alguna. Tus ojos abren y cierran por instinto, tus labios se mueven por las desgraciadas necesidades; y tu corazón late, a veces rápido, pero la mayoría de veces lento…a tu corazón le compras manuales para que aprenda a sentir, y mapas para que busque lo que lo debe hacer sufrir.

En cambio tu cerebro nublado por tus lagrimas evaporadas te pide con desden que te mires en el espejo y compruebes que aún sigues de pie, que aún existes y debes hacerlo.

Apoyado del instinto de supervivencia buscas soluciones, construyes los sueños más completos y dignos de inspiración, le cambias el nombre a tu angel de la guardia tantas veces sea necesario, y obligas a las letras a hacer la formación, a pararse erguidas y a tener sus armas listas para comenzar la ofensiva y comenzar la lucha por hacer lo mejor que se puede en el campo de batalla, están seguras de que lo importante es dejar algo muy importante de ellas en el mugroso mundo.

viernes, 16 de enero de 2009

Tú,amor


Como las gotas que al caer forman espirales en los charcos, con mucho aceite, o sin arcoiris alguno.

Así eres tú, en el duro asfalto, en el oscuro asfalto, llevándote todo, arrastrando nada; caes en huecos desbordando agua, y estas ahí en algo que simplemente no es más que tu mismo.

Controlas los ánimos y las temperaturas corporales, los pensamientos, las ganas de llorar, de salir, de enfrentar.

Porciones de cielo y tierra, sólo eso eres tú. Una realidad incomprendida.

Llegas, te vas, casi nunca te quedas, regalas nubes grises, ruidos estruendosos, y también arcoiris en el cielo, después de que pasa todo.

Tú, razón de vivir, razón de presionar el botón para que los ojitos brillen, vida y muerte deliciosa.

Tú, amor, tan deseable, tan despreciable, tan esperado y temible...

Multiples personalidades


Todos los días soy una persona diferente, y no pretendo que ningún terrestre, habitante de mi mundo inventado lo entienda.

Mucho menos quiero hacer maromas en las mentes subdesarrolladas de las personas que me escuchan hablar para que comprendan que las cosas no son quizás como yo pienso, pero mucho menos como lo hacen ellos.

Hoy, escribo con la soberana certeza de que mañana no seré lo mismo, ni la sombra de lo que soy hoy. Hoy soy un transeúnte nocturno descubriendo que no tengo que luchar por cambiar, por que se me hace demasiado fácil.

Mañana tal vez, no recordare lo que pensé hoy, y haré lo contrario de lo que planee con tanta seguridad.

Mañana tendré otro estilo, y comprare unas flores que jamás pensé en comprar por ser tan simples, comprare un libro de recetas, en vez de una revista de modas, haré cualquier cosa y con mucho gusto de estar haciéndolo, pero al siguiente día no entenderé ni un poco porque lo hice. Pero tampoco me arrepentiré.

Hoy defiendo al amor y lo señalo como la única bandera de mi existencia, mañana lo rechazaré y buscaré un paraguas para que no caiga sobre mi piel ni una gota de el. Hoy recuerdo los amores pasados como si no hubiesen pasado hasta tractores sobre ellos, pero mañana a penas salga el sol, tal vez mi corazón sufra de alzheimer y le ordene a mi paciente corazón morirse de amor por la persona que lo hace funcionar.

Soy valiente por no temer a la personalidad que quieran adoptar mis sentidos el día de mañana, soy dueña de todas y lo escribo al mismo tiempo que mis labios se tuercen forjando una especie de sonrisa, no importa si pronto estaré de acuerdo con el sistema social que quiere todo izquierdista o soy una fiel de la extrema derecha.

No importa lo que sea mañana, porque estaré tan orgullosa de serlo, que me desenvolveré bastante bien con el tema del día que haya escogido mi rebelde subconsciente.

Soy una construcción de tendencias, una rocola, una enciclopedia, y la sección de noticias de algún patético canal de televisión.

Mis años están llenos de 365 días bien utilizados, y muy variados, sin duda alguna.

Hoy encontré la musa y lo más seguro es que mañana se haya escondido de nuevo en alguna de las múltiples personalidades que se alojan en cualquier recóndito sitio de este ser humano que se lamenta de serlo, de este ser humano que como tantos otros carecen en tantas situaciones de compasión y caridad.

Hoy escribió la mujer que no se cansa de tener dudas, de callar a pesar de que tiene muchas respuestas para los demás. Escribió sorprendida de la complejidad que tienen sus semanas, y va a dejar de escribir esperando descubrir quien será el ansiado día de un fin de semana de noviembre.